Con esta iniciativa se quiere promover la manipulación, comercialización y consumo responsable y seguro.

Tunja, 24 de octubre de 2018. (OPGB). La carne es considerada como un alimento de gran valor nutricional para el desarrollo y la salud de las personas; no obstante, es clasificada como de alto riesgo en salud pública, por ser un potencial transmisor de microorganismos que pueden afectar la salud humana, si no es manipulada, comercializada o consumida en condiciones seguras, según lo dio a conocer el secretario de Salud, Germán Francisco Pertuz González.

Con la entrada en vigencia del Decreto 1500 de 2007 con el que se regula el Sistema Oficial de Inspección, Vigilancia y Control a la cadena cárnica, venció el plazo para que expendedores y transportadores de carne, obtengan la autorización sanitaria que da cuenta de un manejo seguro e inocuo de este alimento.

“Para efectos del rol de la Secretaría de Salud, esto hace referencia a la comercialización, incluido el transporte de carnes y productos cárnicos comestibles”, indicó Pertuz, quien agregó que según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, la seguridad alimentaria y nutricional se garantiza cuando todas las personas tienen permanente acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos, para satisfacer sus necesidades nutricionales y sus preferencias alimentarias, a fin de llevar una vida activa y sana.

Para la directora de Salud Pública, Mónica María Londoño Forero, es necesario enfatizar en la palabra inocuidad, entendida como la garantía de que un alimento no causará daño al consumidor, cuando éste sea preparado e ingerido de acuerdo con el uso al que se destine, para lo cual la Secretaría de Salud, como autoridad sanitaria, ejerce acciones de inspección, vigilancia y control de la carne, durante su comercialización y hasta que llega a manos del consumidor.

“Pilas con las carnes” busca llamar la atención de expendedores, transportadores y especialmente de los consumidores, sobre quienes finalmente recae la decisión de compra de los alimentos y son responsables del cuidado de su salud.

“La campaña pretende resaltar la necesidad de que aquellos requisitos mínimos que aseguren la inocuidad de la carne, se garanticen hasta ser ingeridos de manera segura y surtan el aprovechamiento nutricional que genere bienestar y salud para la gente”, indicó Londoño. 

Agregó que este proceso amerita un acompañamiento permanente de la Secretaría de Salud, a expendedores y comunidad en general, con acciones continuas de información, educación y comunicación, con las que se promueva una cultura de calidad e inocuidad en la comercialización, a través de prácticas higiénico sanitarias seguras, legalidad de la carne y saneamiento básico, entre otros.

Establecimientos limpios, indumentarias adecuadas, buenas prácticas de manipulación, aseo y desinfección; control de plagas, manejo de residuos, refrigeración de la carne y legalidad en el sacrificio animal, son factores de éxito que garantizan condiciones inocuas de este alimento, que deben ser garantizados por expendedores y exigidos por consumidores.

“Pilas con las carnes”, se suma a la campaña nacional del INVIMA, “No trague entero, compre carne con todas las de la Ley”, que invita a todas las personas a comprar ese tipo de productos en establecimientos legales y a denunciar cualquier acto irregular. (Fin/Elsy E. Sarmiento Rincón - Prensa Secretaría de Salud de Boyacá).

 

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